La sensación de anoche

Anoche tuve una sensación un tanto extraña.

Por un momento, tomé consciencia de lo frágil de nuestra existencia. Normalmente tengo consciencia de ello todo el tiempo, pero anoche fue mas fuerte.

Me di cuenta que podía morir en cualquier momento. Podía simplemente dejar de existir ahí mismo donde estaba, …caminando hacia mi casa, …y entonces todos mis sueños, …mis proyectos, …las cosas que tengo por hacer, …todo acabaría ahí conmigo.

En cada avenida que cruzaba, me veía siendo atropellado por un vehículo. Podía también morir mientras me asaltaban, de un disparo, …o hasta de un ataque al corazón o alguna cosa de esas que le agarran a uno en el cerebro. Ya no soy tan joven, todo es posible.

Trate de proyectarme un día al futuro, …solo un día!

Solo un día, y no lo logré. No pude verme en el futuro. Entonces tuve la seguridad de que podía ser esa, mi ultima noche.

Por algún motivo estaba teniendo esos sentimientos. Como si algo me estuviera avisando. Creo que a quienes están por morir comúnmente se les avisa, como a través de un sexto sentido.

Me invadió un sentimiento de melancolía, y también un deseo de comunicarme con todas esas personas a las que nunca les dije que las amaba. Necesitaba arreglar las cosas y disculpame con todas esos amigos y amigas con los que me había distanciado.

Decirles lo importantes que son para mi a aquellos otros amigos y amigas con los que siempre continúo en contacto. Disculparme con mi hermana por no haber sido suficientemente bueno, y agradecerle por todo lo que ha hecho por mi. Decirle que la amo. Hasta sentí deseos de hablar con mi padre a quien no veo hace como 10 años.

Total. Era la última noche.

No sentía miedo, ni tristeza. Nada. Solo paz, …paz y tranquilidad. Paz en medio de la urgencia de llegar a la computadora y empezar a escribir los e-mails para todo el mundo. Podía ser mi ultima noche, …podía ser mi último minuto, …mi último segundo. No debía perder tiempo.

Por suerte la sensación se me paso rápido, antes de que haga algo de eso.

Y ahora estoy acá. Vivito y coleando.

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario